Algunos malestares no son experimentados únicamente por los humanos, también se comparten con otros seres de la naturaleza. Existen padecimientos que son contraídos por los animales, ocasionando efectos parecidos a los de las personas. Este es el caso de la Enfermedad de Lyme ya que puede ser experimentada por los perros, teniendo sus propias consecuencias en ellos.

Las enfermedades compartidas con los animales en muchas ocasiones son asintomáticas, por lo que no les dan problemas. También existen los casos donde la especie es portadora del virus o la bacteria pero no se desarrolla en los mismos. Pero ninguna de estas variables puede aplicarse en el caso de los perros y la enfermedad de Lyme.

Es importante recordar que los perros son de las mascotas que tienen una mayor probabilidad de albergar garrapatas. Por este motivo son propensos a sufrir de diferentes malestares asociados a dicho parasito. Las posibilidades de contagio aumentan si el animal esta en zonas donde se ha comprobado que la garrapata puede sobrevivir.

Entre los lugares en los que hay que estar más prevenidos, si se tiene un perro como mascota, están los bosques u campos. Muchas veces se tienen este tipo de animales en estos sitios para proteger o ayudar en el cuidado. El problema es que hay que supervisando constantemente para evitar que contraigan estas y otras enfermedades ocasionadas por parásitos.

Aunque los perros que viven en zonas urbanas no están de todo a salvo. Estas mascotas también pueden contraer la enfermedad, debido a que se ha comprobado que también sobreviven en estos espacios. Los lugares como los parques, igualmente tienen posibilidades de tener garrapatas de ciervos solo que en menor grado.

Características de la enfermedad de Lyme en perros

A pesar de que puede ser contraída tanto por humanos como por los perros tiene características particulares para cada especie. En el animal, comúnmente, tarda más en aparecer los síntomas de la enfermedad, pasando incluso meses sin ser detectada. Aunque igualmente existen malestares que son comunes en ambos casos y que pueden ser las primeras señales de alerta.

La inflamación o deformación de las articulaciones son de los primeros síntomas que predomina en los perros. Al ser animales que mayormente con bastante activos, se puede notar con facilidad l<s señales de este tipo. Estos al estar acompañados con depresión y dolor muscular hacen que la mascota disminuya en gran medida su actividad física cotidiana.

La fiebre y los problemas renales también acompañan a la enfermedad de Lyme en estas mascotas. Estos son de los problemas más preocupantes ya que al avanzar pueden generar malestares de mayor magnitud. Igualmente puede verse afectado el corazón y el sistema nervioso, lo que indica un gran peligro ya que el padecimiento ha avanzado notoriamente.

Tratamiento en los perros

Al igual que con los seres humanos, la enfermedad de Lyme en perros debe ser tratada con antibióticos. Lo fundamental es que el veterinario haga la evaluación pertinente y determine que tan avanzada esta el padecimiento. De esta manera el especialista podrá determinar los medicamentos específicos para contrarrestarla. Este tratamiento más reposo, y analgésicos para el dolor, ayudaran a mejorar la situación en poco tiempo.